Hablar del sentido, según una visión sistémica de la realidad, requiere fijar la atención en las relaciones existentes de los componentes, tanto entre sí como con el entorno. Es decir, no se puede investigar el sentido mediante un análisis reduccionista, aunque en efecto se puedan analizar las características de cada parte del sistema, en este caso referido al sistema social, debido a que el sistema en sí mismo posee propiedades diferentes e independientes que la mera suma de características de sus elementos constituyentes, dichas peculiaridades se denominan propiedades emergentes. No obstante, las propiedades emergentes, al ser dependientes del sistema, surgen a partir de sus elementos, particularmente de la interrelación de ellos, sin embargo esto, no es posible comprender estas propiedades a partir de un análisis de sus componentes, sólo se entienden desde una visión Holística del sistema. Esto abre un nuevo punto de vista enfocado en los vínculos y las relaciones, más que en los componentes de un sistema. En el presente ensayo, se pretende generar un acercamiento teórico entre la Teoría Sistémica y la comunicación, específicamente con el Lenguaje, entendiéndose como lenguaje verbal, y con los problemas relacionados a la transmisión del pensamiento, sentimiento y emociones.Primero que todo, para poder comprender, de manera íntegra el fenómeno a estudiar, el lenguaje, es necesario referirse a la necesidad que lo originó.El Ser Humano en sí, es un ser sociable. Desde los inicios de su existencia busca o se le es dado, compañía y protección frente a un medio natural adverso. De este modo se asegura la supervivencia, más allá de sus propios límites actuando de manera solitaria. Esto queda reflejado de forma clara en el acto mismo de perpetuación de la especie, el Ser Humano como especie, no hubiera sobrevivido como tal, si no se hubiese agrupado de manera natural con los de su misma especie. Por supuesto esto generó nuevas dificultades, como por ejemplo, problemas de asociación y derivado de estos problemas, los de comunicación. Con el afán de subsistir, era necesario generar algún tipo de organización social, que permitiera el aprovechamiento eficiente de los recursos escasos. Y como consecuencia de esto, se necesitaba una herramienta capaz de entregar entendimiento entre los respectivos miembros de una comunidad, es así como surge el Lenguaje; es necesario en este punto aclarar, que la comunicación siempre existió, ya sea mediante signos, posturas o agresiones.El Lenguaje, fue evolucionando; desde los primeros alaridos, hasta los diferentes idiomas que conocemos hoy en día, a la par con la concepción de si mismo que el hombre ha ido generando a través de su historia. Y esto mismo ayudo al desarrollo del lenguaje, ya no como un método de expresar acciones y autoridad, sino como una forma de transmitir y formular ideas e hipótesis. Sin embargo, fue en esto último, junto con la mayor refinación de la concepción del si mismo, que el lenguaje como herramienta efectiva perdió terreno, aunque siguió siendo el más propagado y común dentro de la especie.El primer problema detectado, tiene relación con la semántica, el significado, lo que remiten los signos, y la semiótica, el significante. Esto quiere decir, que uno de los problemas fundamentales para el lenguaje es la interpretación o correlación que debe hacer el receptor del mensaje que entrega el emisor. El mensaje se traspasa de uno al otro mediante un sistema de conceptos, esto es lo que genera el primer inconveniente. El lenguaje en sí es una herramienta originada por el Ser Humano, debido a la necesidad de comunicar la realidad de manera efectiva y precisa, en este punto se observa la importancia de la Teoría de Sistemas. El Hombre como ser solitario no tiene necesidad de comunicarse mediante el lenguaje, debido a que las cosas existen por si mismas y no por su conceptualización, por ejemplo, una persona que no haya sido instruida en el lenguaje, al verse frente a frente con un objetivo, un computador, podrá acercarse a el y manipularlo. Con todo, esta misma persona en una situación social, no podrá hacer referencia a otra persona sobre el objeto en cuestión. Este ejemplo ilustra de forma clara la utilidad del lenguaje y como este es una propiedad emergente del sistema, Humanidad. Cabe mencionar que un sistema es una totalidad, que tal como menciona Ludwig Von Bertalanffy, una totalidad es definida como una síntesis o unidad de partes que, en cuanto unidad, afecta el comportamiento y las interacciones de las partes involucradas
[1]. El lenguaje se desarrolla como resultado de la interacción de personas en un contexto específico, no es la creación individual de un sujeto solitario. Como este sistema de signos es una característica ajena al ser individual, significa que el lenguaje es ajeno al hombre como parte del sistema y por tanto, es indispensable un período instrucción, para que de esta manera el Hombre se familiarice con esta herramienta. Sin embargo, esto trae como consecuencia el hecho de que el lenguaje no pueda explicar al Ser Humano en su integridad, que no pueda explicarlo como un todo, es decir, es eficaz en explicar la exterioridad, la acción. Pero falla cuando intenta dar a conocer, llevar a la luz, la interioridad del Hombre, en otras palabras, cuando trata de expresar el lenguaje intrapsíquico. Por otra parte, el lenguaje tiene una segunda carencia, derivada de un estudio sistémico del medio. Y es que el lenguaje, como conjunto de signos relacionados con un significado, sólo es posible entenderlo e interpretarlo de manera correcta con algún grado de conocimiento de la realidad sistémica en la cual se encuentra inmerso, es decir, de la cultura que lo origina. Es por esto que el lenguaje se subdivide en diversos idiomas. Es debido a que existen variados sistemas, que tienen características similares, están compuestos por Seres Humano, y características diferentes, el entorno, que tienen como resultado el surgimiento de variaciones del lenguaje. Por consiguiente, un idioma o más bien, la especificación del lenguaje en un marco concreto, solo se puede comprender, entendiendo el contexto en el cual se halla inserto; Gamader ha desarrollado la Hermenéutica a partir de este punto; toma como eje primario el acto de interpretación y la comprensión como una interacción entre el horizonte proporcionado por el texto y el horizonte que el interpretador trae consigo. Gadamer insiste que cada lectura o escucha de un texto constituye un acto de dotación de significado a través de la interpretación
[2]. En otras palabras, para comprender un idioma es necesario tener algún tipo de experiencia previa con la cultura propia de ese lugar. A esta altura del ensayo, es posible dar cuenta de que el lenguaje, es un fenómeno originado por el acoplamiento estructural, que los seres humanos establecen entre si. Es decir, que es un fenómeno que solo puede ser explicado mediante una visión sistémica.Además existen otras cualidades que refuerzan este punto. Una de ellas es la capacidad que tiene el lenguaje para adaptarse, cambiar, en orden de subsistir. En palabras de Gergen, nuestra manera de hablar se haya estrechamente mezclada con las pautas de la vida cultural. Sostienen y alientan ciertas maneras de hacer e impiden que surjan otras.
[3]Me explico, todos los sistemas tienden a la entropía, es decir, a segregarse, sin embargo, la permanencia del lenguaje tiene que ver con una de las características de un sistema, según la cibernética, que es la capacidad de cambiar algunas partes del sistema por otras nuevas y de este modo evitar la destrucción total, me refiero a la Morfogénesis. Esta cualidad se aprecia muy claramente en el lenguaje, con el simple hecho de que cuando el entorno se ve enfrentado a algún tipo de cambio el lenguaje desecha, por uso, algunos significados y los reemplaza por otros de manera de poder representar fielmente la realidad en dicho medio. Tal como asegura Bateson (1972), puede entenderse todo cambio por el empeño por mantener cierta constancia, y puede interpretarse que toda constancia se mantiene a través del cambio.
[4]Como conclusión, queda establecido que el lenguaje es una propiedad emergente del sistema social del Ser Humano, y que como tal, solamente puede ser explicado bajo el punto de vista Holístico de la Teoría de Sistemas. Relacionando de esta manera al lenguaje con el Hombre, la cultura y el entorno que lo rodea, lo que también generaría, dependiendo de la variación de cualquiera de estas variables, distintas versiones del lenguaje denominadas idiomas. Asimismo, se puede aseverar que el lenguaje es un sistema abierto, sistema porque sus componentes, las palabras, obtienen sentido sólo en sus interacciones y en su fin. Por último, se establecieron limitaciones del lenguaje, como por ejemplo, en el sentido de ser una herramienta eficaz para revelar la experiencia humana.Esto quiere decir, que como requisito es imprescindible tener, aunque sea en grado mínimo, experiencia con el sistema en el cual se origina el lenguaje.