jueves, 30 de octubre de 2008

Anónimo

El infame estar, no estando apoderándose de mi espíritu, energías drenadas de lo profundo de la existencia, yaciendo en un lecho de tedio y desidia, ¡despierta! se siente a lo lejos, pero un bullicio acalla la llamada y se pierde en el largo trayecto hacia la luz.
Luego, en un día de primavera, un rayo de luz atraviesa la espesura de la rutina, se escucha un rumor de emociones olvidadas, sensaciones pristinas, orginales. El origen, inverosímil, la Biblioteca de Nag Hammadi, el Evangelio de Santo Tomás, aprócifo. Un raconto, un nombre borroso sobre un papel cafesoso, de un libro polvoriento. Picco dela Mirandola, sentado en la sala frente al fuego escuchando atentamente a un niño con mirada penetrante y modo anti social, Miguel Angel. Leonardo a su diestra, en la butaca principal, la Academia Platónica reunida. Y un intruso, en una esquina desimulado por las sombras, escuchando, violentando su intimidad. Al final, un concepto, Sincretismo. Comienzo; Evangelios Canónicos, Psicología Transpersonal, Budismo, Nag Hammadi, Naturaleza, Nietzsche, Pitis Sophia, Bardo-Thodol, mi-yo...

martes, 12 de agosto de 2008

Teoría Unificadora Total.

Cada mañana frente al espejo empañado del baño, las mismas insaciables preguntas acuden a tu cabeza, sin darte cuenta comienzas el juego eterno de interpretaciones, de conclusiones y de olvido y miedo. La comprensión se apodera de tu ser y como sombra presente, inexpugnable, el miedo transmuta en incógnitas.

Esperando en el paradero, te detienes, por primera vez en semanas te detienes, miras, contemplas el mundo a tu alrededor, la señora con el carrito de las sopaipillas incólume al paso del tiempo, intercambiando el fruto de su esfuerzo, por unos papeles que le permitirán dormir tranquila cuando arribe a su hogar. El sol irguiéndose por detrás de la cordillera, el bombero de la bencinera barriendo la vereda, mientras una estampida de vehículos irrumpen en el campo visual. Sin tener conciencia, el tiempo ha pasado y tu vista se ha posado en un árbol, reminiscencia de que estamos vivos y que no somos Dios, que existe un mundo más allá de nuestra presencia que se desencadena y perdura. Retomas el tratado ecológico que ha de cambiar el mundo y de solucionar los problemas de la humanidad; resulta tan sencillo, si todos vieran en sus corazones que nos pertenecemos, que nuestros destinos yacen bajo nuestras zapatillas último modelo, quizás y sólo así , abriríamos los ojos y descubriríamos que nuestras raíces no se encuentran en un papel fotográfica ni en un bit, sino que en el mecanismo de fotosíntesis de los vegetales, en despertar cada mañana sintiendo la inmensidad del mundo que nos rodea, en sentirse apabullado por la crueldad de la vida, porque no es posible vida sin muerte. Un bocinazo te retrotrae del estéril divagamiento… al parecer, la humanidad tendrá que esperar otro día para ver nacer la Teoría Unificadora Total.

Sentado en el asiento trasero de un auto, atraviesas Santiago a gran velocidad, encapsulado por vidrios plásticos y carrocería, observas nostálgico las vidas que quedan en el camino y que nunca conocerás, las historias que no llegarás a reír y llorar, los besos y abrazos que no disfrutarás, la ciudad se despliega a medida que la recorres y al mismo tiempo se distancia protegiéndose de ti.

A lo lejos escuchas un ladrido y sabes que finalmente estas pisando territorio familiar, seguro. Son las cinco de la tarde y al tratar de recordar te das cuenta de que no sabes en que has ocupado el tiempo que te pertenecía este día, por mucho que fuerzas, solamente logras recordar imágenes borrosas de aulas vacías e idiomas ininteligibles, roces, saludos y lo más inquietante, rostros sin nombre que sin embargo, te llaman por el tuyo.

Al final del día te presientes desdichado, tu vida lleva un ritmo que no es el tuyo, y tus pensamientos pretenden tanto liberarte como encarcelarte, ¿a quién creerle? Ni siquiera estás seguro de estar despierto. Consciente, tendido en tu lugar seguro, descubres la verdad que tú espíritu ha estado esperando escuchar durante el transcurso del día, te das cuenta de que te encuentras en borde de un precipicio, por un lado está el sendero que lleva a la Universidad, los amigos, la familia, el trabajo y la jubilación. Por otro lado se encuentra el desfiladero, profundo y sin fin, en donde todo el incierto e inquietante, el único camino posible es dejarse caer en caída libre, sin la posibilidad de aferrarse a algún arbusto o roca, es un camino obscuro, solitario… y termina en la muerte.

…¿Qué decides?...

viernes, 25 de abril de 2008

Ensayo

Hablar del sentido, según una visión sistémica de la realidad, requiere fijar la atención en las relaciones existentes de los componentes, tanto entre sí como con el entorno. Es decir, no se puede investigar el sentido mediante un análisis reduccionista, aunque en efecto se puedan analizar las características de cada parte del sistema, en este caso referido al sistema social, debido a que el sistema en sí mismo posee propiedades diferentes e independientes que la mera suma de características de sus elementos constituyentes, dichas peculiaridades se denominan propiedades emergentes. No obstante, las propiedades emergentes, al ser dependientes del sistema, surgen a partir de sus elementos, particularmente de la interrelación de ellos, sin embargo esto, no es posible comprender estas propiedades a partir de un análisis de sus componentes, sólo se entienden desde una visión Holística del sistema. Esto abre un nuevo punto de vista enfocado en los vínculos y las relaciones, más que en los componentes de un sistema. En el presente ensayo, se pretende generar un acercamiento teórico entre la Teoría Sistémica y la comunicación, específicamente con el Lenguaje, entendiéndose como lenguaje verbal, y con los problemas relacionados a la transmisión del pensamiento, sentimiento y emociones.Primero que todo, para poder comprender, de manera íntegra el fenómeno a estudiar, el lenguaje, es necesario referirse a la necesidad que lo originó.El Ser Humano en sí, es un ser sociable. Desde los inicios de su existencia busca o se le es dado, compañía y protección frente a un medio natural adverso. De este modo se asegura la supervivencia, más allá de sus propios límites actuando de manera solitaria. Esto queda reflejado de forma clara en el acto mismo de perpetuación de la especie, el Ser Humano como especie, no hubiera sobrevivido como tal, si no se hubiese agrupado de manera natural con los de su misma especie. Por supuesto esto generó nuevas dificultades, como por ejemplo, problemas de asociación y derivado de estos problemas, los de comunicación. Con el afán de subsistir, era necesario generar algún tipo de organización social, que permitiera el aprovechamiento eficiente de los recursos escasos. Y como consecuencia de esto, se necesitaba una herramienta capaz de entregar entendimiento entre los respectivos miembros de una comunidad, es así como surge el Lenguaje; es necesario en este punto aclarar, que la comunicación siempre existió, ya sea mediante signos, posturas o agresiones.El Lenguaje, fue evolucionando; desde los primeros alaridos, hasta los diferentes idiomas que conocemos hoy en día, a la par con la concepción de si mismo que el hombre ha ido generando a través de su historia. Y esto mismo ayudo al desarrollo del lenguaje, ya no como un método de expresar acciones y autoridad, sino como una forma de transmitir y formular ideas e hipótesis. Sin embargo, fue en esto último, junto con la mayor refinación de la concepción del si mismo, que el lenguaje como herramienta efectiva perdió terreno, aunque siguió siendo el más propagado y común dentro de la especie.El primer problema detectado, tiene relación con la semántica, el significado, lo que remiten los signos, y la semiótica, el significante. Esto quiere decir, que uno de los problemas fundamentales para el lenguaje es la interpretación o correlación que debe hacer el receptor del mensaje que entrega el emisor. El mensaje se traspasa de uno al otro mediante un sistema de conceptos, esto es lo que genera el primer inconveniente. El lenguaje en sí es una herramienta originada por el Ser Humano, debido a la necesidad de comunicar la realidad de manera efectiva y precisa, en este punto se observa la importancia de la Teoría de Sistemas. El Hombre como ser solitario no tiene necesidad de comunicarse mediante el lenguaje, debido a que las cosas existen por si mismas y no por su conceptualización, por ejemplo, una persona que no haya sido instruida en el lenguaje, al verse frente a frente con un objetivo, un computador, podrá acercarse a el y manipularlo. Con todo, esta misma persona en una situación social, no podrá hacer referencia a otra persona sobre el objeto en cuestión. Este ejemplo ilustra de forma clara la utilidad del lenguaje y como este es una propiedad emergente del sistema, Humanidad. Cabe mencionar que un sistema es una totalidad, que tal como menciona Ludwig Von Bertalanffy, una totalidad es definida como una síntesis o unidad de partes que, en cuanto unidad, afecta el comportamiento y las interacciones de las partes involucradas[1]. El lenguaje se desarrolla como resultado de la interacción de personas en un contexto específico, no es la creación individual de un sujeto solitario. Como este sistema de signos es una característica ajena al ser individual, significa que el lenguaje es ajeno al hombre como parte del sistema y por tanto, es indispensable un período instrucción, para que de esta manera el Hombre se familiarice con esta herramienta. Sin embargo, esto trae como consecuencia el hecho de que el lenguaje no pueda explicar al Ser Humano en su integridad, que no pueda explicarlo como un todo, es decir, es eficaz en explicar la exterioridad, la acción. Pero falla cuando intenta dar a conocer, llevar a la luz, la interioridad del Hombre, en otras palabras, cuando trata de expresar el lenguaje intrapsíquico. Por otra parte, el lenguaje tiene una segunda carencia, derivada de un estudio sistémico del medio. Y es que el lenguaje, como conjunto de signos relacionados con un significado, sólo es posible entenderlo e interpretarlo de manera correcta con algún grado de conocimiento de la realidad sistémica en la cual se encuentra inmerso, es decir, de la cultura que lo origina. Es por esto que el lenguaje se subdivide en diversos idiomas. Es debido a que existen variados sistemas, que tienen características similares, están compuestos por Seres Humano, y características diferentes, el entorno, que tienen como resultado el surgimiento de variaciones del lenguaje. Por consiguiente, un idioma o más bien, la especificación del lenguaje en un marco concreto, solo se puede comprender, entendiendo el contexto en el cual se halla inserto; Gamader ha desarrollado la Hermenéutica a partir de este punto; toma como eje primario el acto de interpretación y la comprensión como una interacción entre el horizonte proporcionado por el texto y el horizonte que el interpretador trae consigo. Gadamer insiste que cada lectura o escucha de un texto constituye un acto de dotación de significado a través de la interpretación[2]. En otras palabras, para comprender un idioma es necesario tener algún tipo de experiencia previa con la cultura propia de ese lugar. A esta altura del ensayo, es posible dar cuenta de que el lenguaje, es un fenómeno originado por el acoplamiento estructural, que los seres humanos establecen entre si. Es decir, que es un fenómeno que solo puede ser explicado mediante una visión sistémica.Además existen otras cualidades que refuerzan este punto. Una de ellas es la capacidad que tiene el lenguaje para adaptarse, cambiar, en orden de subsistir. En palabras de Gergen, nuestra manera de hablar se haya estrechamente mezclada con las pautas de la vida cultural. Sostienen y alientan ciertas maneras de hacer e impiden que surjan otras.[3]Me explico, todos los sistemas tienden a la entropía, es decir, a segregarse, sin embargo, la permanencia del lenguaje tiene que ver con una de las características de un sistema, según la cibernética, que es la capacidad de cambiar algunas partes del sistema por otras nuevas y de este modo evitar la destrucción total, me refiero a la Morfogénesis. Esta cualidad se aprecia muy claramente en el lenguaje, con el simple hecho de que cuando el entorno se ve enfrentado a algún tipo de cambio el lenguaje desecha, por uso, algunos significados y los reemplaza por otros de manera de poder representar fielmente la realidad en dicho medio. Tal como asegura Bateson (1972), puede entenderse todo cambio por el empeño por mantener cierta constancia, y puede interpretarse que toda constancia se mantiene a través del cambio.[4]Como conclusión, queda establecido que el lenguaje es una propiedad emergente del sistema social del Ser Humano, y que como tal, solamente puede ser explicado bajo el punto de vista Holístico de la Teoría de Sistemas. Relacionando de esta manera al lenguaje con el Hombre, la cultura y el entorno que lo rodea, lo que también generaría, dependiendo de la variación de cualquiera de estas variables, distintas versiones del lenguaje denominadas idiomas. Asimismo, se puede aseverar que el lenguaje es un sistema abierto, sistema porque sus componentes, las palabras, obtienen sentido sólo en sus interacciones y en su fin. Por último, se establecieron limitaciones del lenguaje, como por ejemplo, en el sentido de ser una herramienta eficaz para revelar la experiencia humana.Esto quiere decir, que como requisito es imprescindible tener, aunque sea en grado mínimo, experiencia con el sistema en el cual se origina el lenguaje.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Algo

Aunque luz quize mostrar
sólo oscuridad pude entregar
¿esto es amar?
mas bien olvidar.

sábado, 16 de febrero de 2008

Cuento Iº

"...La brisa marina inundaba su camarote, hacía más de un mes que navegaba. Su futuro, en momentos dudoso, le abría las puertas de una nueva oportunidad. Miró por la claraboya, el cielo estaba oscuro, otra noche en vela. El ruido del barco rompiendo las barreras naturales que se interponían entre él y su destino, se asimilaba al de una pluma desgarrando el papel, al momento del surgimiento de una creación artística, constante y, sin embargo, poderosa, por momentos de una intensidad fulminante que no permite tregua y que sólo cesa, al parecer, por el capricho de una fuerza desconocida. Existía una extraña similitud entre su destino y el agua, ambos vuelven a su estado natural, sin importar las limitaciones que les impongan. Volvió a mirar a través de la ventanilla y se sorprendió al darse cuenta de que el sol se había hecho presente. Un cielo azul lo invitaba a dejar sus conjeturas. Se levantó, abrió su baúl con objetos personales y sacó una carta, su lugar de origen era una residencia de medio pelo, ubicada en el centro de una ciudad inglesa. El remitente acusaba, Anne Isabella Milbanke. Ésta carta era su única herramienta para su nueva aventura, la que sería su última. En ésta, se hablaba acerca de una mujer de unos veinte años de edad, quien recientemente había conciliado matrimonio con William King. Y de quien se tenía grandes expectativas. Un ruido lo saco de su ensimismamiento, se dispuso a guardar su equipaje en un maletín y camino lentamente hacía lo incierto..."

(Extracto de Cuento Iº)